LA EMOCIÓN Y EL SENTIMIENTO LLENARON EL MAGNO PREGÓN DE LA SEMANA SANTA DE CIUDAD REAL DE D. JUAN LUIS HUERTAS.
Juan Luis Huertas, secretario general de la Asociación de Cofradías de Ciudad Real, ofreció ayer el Magno Pregón de la Semana Santa ciudadrealeña, anuncio de la proximidad de la rememoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Fue un pregón cargado de emoción y de sentimiento hacia esta celebración, en la que tanto tiempo lleva inmerso y a la que tanto esfuerzo ha dedicado. Durante el preludio, se refirió a «la Madre, Reina y Señora, del Prado», a la que dedicó bellas palabras en forma de poesía, pues si por algo se caracterizó el pregón ofrecido por Juan Luis fue por la fuerte carga lírica. «Ya huele a Semana Santa, ya se presiente de nuevo la redención de los hombres y el Mensaje verdadero». Con estas palabras anunció la llegada de la Semana de Pasión. Durante el inicio de su pregón, Huertas agradeció «el empujoncito dado por mi buen amigo Emilio y por mis compañeros de la Comisión Permanente». Definió la labor de pregonero como «reconocimiento al compromiso cofrade, que es lo mismo que decir compromiso cristiano» y añadió que ese compromiso «será la columna vertebral que sujete este pregón». Continuó recalcando que ser pregonero de la Semana Santa de Ciudad Real «es el mayor de los orgullos que le cabe a uno de sus hijos», y finalizó esta introducción destacando «el pregonero de la Pasión de mi pueblo no es el que sube al atril sino que el que lleva el madero, Él sí que es, el pregonero». Dedico gran parte a hablar sobre las 24 hermandades que conforman la Semana Santa ciudadrealeña, así como a referirse a lugares emblemáticos durante esta celebración como el barrio del Perchel, «punto neurálgico de la devoción cofradiera». También se refirió al convento de las Hermanas de la Cruz, «ángeles en la Tierra que nos enseñan el camino de la entrega al prójimo». Huertas habló sobre la importancia que tiene la mujer en la Semana Santa, que definió como «parte vital». Por eso dedicó estas palabras: «A ti mujer, quiere el pregonero que se te reconozca tu esfuerzo. De tus manos sale lo más hermoso; de tu corazón el sentimiento más puro, de tu fe, sale la fe de nuestros hijos». Y continuó: «Bienaventuradas vosotras mujeres cofrades, porque sois la gracia, el corazón y el orgullo de nuestra Semana Santa». Este gran conocedor de la Semana Santa ciudadrelaña, pues ha formado parte de numerosas hermandades como costalero y como capataz, así como impulsor de una banda de cornetas y tambores, habló sobre las diferentes imágenes que representan la Pasión de Jesucristo, «el Hombre Dios, que es capaz de dejarse matar para enseñarnos que Dios nos entregará la vida eterna». Tras el repaso por la mayoría de las hermandades, hizo una parada en el Domingo de Resurrección, «día en el que el Hijo de Dios explica claramente nuestra dignidad de cristianos, nuestra dignidad de defensores de la vida, de la justicia, de la familia, de la fe en Cristo Jesús y del compromiso de amor hacia todos nuestros hermanos». Poesía. Antes de terminar su pregón, Huertas manifestó que «mi Jesús Nazareno y mi Jesús de la Bondad son ese Cristo que ha triunfado ante la muerte y el pecado mostrando todos los días Su poder, amarrado a la columna de la vida o cargado con la cruz de la salvación». Y es que el pregonero ha mantenido y mantiene muy estrecha relación con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y con la Hermandad de la Flagelación, pues del primero es actualmente su capataz y del segundo lo fue durante años. Por ello, a Nuestro Padre Jesús de la Bondad se refirió como «El amigo que no falla, El que siempre me aconseja y El que me lleva en Sus brazos cuando me faltan las fuerzas». Terminó su pregón con palabras dedicadas al «Señor de San Pedro», es decir, al Nazareno, del que dijo: «Aquí termina el pregón a los pies del Nazareno. Un pregón que fue dictado por nuestro Padre del cielo, que me ha dado el privilegio de pregonar lo que siento».
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