GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA JMJ DE MADRID
Aunque no abarca la Semana Santa de Ciudad Real, el acontecimiento histórico tan importante que hemos tenido la suerte de vivir en España durante los pasados días, cómo ha sido la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid, nos ha hecho pensar en la posibilidad de ofrecer alguna galería fotográfica para que nuestros seguidores puedan disfrutar de manera interactiva de lo allí vivido.
Algunos de nuestros colaboradores allí desplazados nos hacen llegar sus preciosas instantáneas con las que hoy abrimos una nueva galería, especialmente con fotografías de los pasos que formaron parte del Viacrucis que presidió el Santo Padre, Benedicto XVI. Las fotografías pertenecen a Ángel Ureña, que se estrena cómo colaborador en Ciudad Real Cofrade, y a nuestro ya colaborador habitual, Magdaleno León. A ambos les agradecemos su disposición y colaboración desinteresada para Ciudad Real Cofrade. Además, les dejamos un artículo a continuación escrito en primera persona por Ángel Ureña:
Alegría. Eso es lo que se sentía por la Capital de España la semana pasada. Alegría de ver el ir y venir de peregrinos de todas las edades y de todos los países del globo entrando y saliendo de las iglesias más castizas y con más solera. Y es que si a esa alegría le sumas las caras de asombro y estupefacción, el resultado sólo puede ser uno… el Vía Crucis de la JMJ. Porque aunque resultaba extraño en esta época del año, la multitud de jóvenes corazones estaba emocionada, embriagada por la canela y el clavo que hacía de la espera de ese viernes una anticipada, pero siempre bienvenida cuaresma. La iglesia del Carmen y San Luis, a los pies de la Puerta del Sol, albergaba a la Reina que vino de Sevilla, la Virgen de Regla deslumbrante sobre su palio de grana y oro. Por su lado, la Catedral Castrense fue testigo de la vela que la legión rendía ante su querido Cristo de Mena. La Colegiata de San Isidro, que guarda los restos del Santo Patrón, abrió también sus puertas al Caído de Úbeda, el Despojado de Granada, la Verónica de Jerez de la Frontera y el Gran Poder de Madrid, así como la Esperanza Macarena madrileña, ofrecida en besamano extraordinario por la ocasión. La Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, acogió la Quinta Angustia de Valladolid y el Yacente de Segovia, encontrándose el resto de pasos el Ayuntamiento de Madrid.
Tras una madrugada de traslados que fueron un anticipo de lo que estaba por venir, el Paseo de Recoletos amaneció convertido en la Jerusalén de hace casi dos mil años. De esta manera, y en orden cronológico, los pasos, correspondientes a las distintas estaciones, se dispusieron desde Colón hasta la Plaza de Cibeles, en la que la Diosa se vio eclipsada por el señorío de la Virgen sevillana. Peregrinos de todo el mundo admiraron y fueron testigos del caminar de su Señor, comentando las características de las figuras y algunos elementos que les resultaban chocantes, como la inmensa candelería de la Virgen de Regla o la profusión ornamental de otros pasos.
De esta manera, Madrid mostró su mejor cara, enseñando una muestra de la calidad de la imaginería española y lo arraigada que esta la Semana Santa y la profesión pública de nuestra fe en España. Y es que se produjeron imágenes irrepetibles, ya que junto a la murciana Santa Cena de Salzillo, Jesús fue Prendido en Málaga, siendo negado en Orihuela, para Sentenciarlo en Madrid llamándolo Medinaceli, dónde también fue cargado con la cruz en su Gran Poder, llegando hasta su Caída en Úbeda, ayudado por el Cirineo leonés y siendo asistido por la Verónica Jerezana, para ser Despojado después en Granada, enclavado en Zamora y Crucificado por tierras malagueñas, hasta ser descendido con regusto manchego , llorado por una Madre vallisoletana y yacer en Segovia, mientras la señora de Regla espera, con la mirada baja, el amanecer del tercer día.
Ángel Ureña
Para acceder a la galería fotográfica pueden hacerlo desde aquí:
Viacrucis de la Jornada Mundial de la Juventud 2011
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